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Un Desconocido Camino Hacia Un Claro Destino (por Nicolás Bird Mosconi)

Un día el mundo cambió y de repente llegó como la trompada del mejor boxeador la necesidad de reeditarnos, potenciando infinitamente lo que ya era una tendencia, el trabajo remoto. Inmediatamente lo que parecía que no se podía, se pudo.

Con recursos tecnológicos, pero sobre todo con voluntad, ingenio y ganas de salir adelante, pusimos a RDA afuera de RDA. Sí, porque nuestro edificio era nuestra casa, nuestro lugar de encuentro.

Ya instalados, pero todos los días resolviendo situaciones de las más simples a las más complejas (no vale la pena hacer una lista), nos centramos en mantenernos fuertes para poder tomar esta oportunidad única, histórica, de poder transformar nuestros propios miedos, costumbres y cultura, en una nueva realidad más ágil, flexible y centrada en los principales clientes, nuestra propia gente.

En RDA el impulso a ocuparnos por la salud y la vida saludable como hábito, no vinieron con la pandemia, se potenciaron. Entendimos también que hay factores que hoy pueden salir de su eje de equilibrio, nuestras realidades, pensamientos y sentimientos frente a todo esto. Decidimos estar más cerca que nunca, apoyando, apuntalando, incentivando. Está claro que cada uno tiene una responsabilidad principalmente sobre uno mismo. Solo estando bien podremos hacer las cosas bien y ayudar a otros a estar mejor. Sobre esta base gestionamos estos pilares:

  • Estar Comunicados: Pero no agobiados. Buscamos ser eficientes en los canales y maneras de compartir información, buscando fuentes confiables para temas de salud, compartiendo buenas prácticas y algunos consejos profesionales para adaptar nuestras vidas al nuevo contexto. Trabajamos sobre la importancia de la organización del tiempo, estar atentos a no invadirnos por comunicaciones electrónicas y priorizar el contacto a través de la palabra.
  • Estar Saludables: RDA todos los años pudo ofrecer vacunación gratuita contra la gripe, este año no fue la excepción, incluso con la complejidad del contexto. En RDA subsidiábamos el 50% del costo de gimnasio de nuestros colaboradores, decidimos cubrir el 100% para que las personas no abandonen el hábito luego del impasse. No nos quedamos ahí, nos organizamos y hoy tenemos clases de yoga y funcional, por zoom ¡sí! Buscamos consejos sobre ergonomía, postura, descanso y cuando fue necesario, sacamos literalmente parte de nuestras oficinas (espacios profesionales y pensados para el trabajo) para acondicionarlas en alguna casa.
  • Reafirmar el compromiso social: Nuestros proyectos para la inclusión de jóvenes al mundo del trabajo no movió un día su cronograma, solo adaptamos los medios y ya lo arrancamos. Este tema merece una nota aparte por el esfuerzo de quienes desde el comité y en este contexto siguen metiendo la milla extra con alegría y desinteresadamente.

Lo más importante es que esto no vino de un impulso alocado, sino de una creencia, un sueño colectivo de perseverar, crecer y ganar este partido. Si algo está claro es que nada volverá a ser igual. No venimos a contar un caso de éxito, sino un camino que venimos recorriendo. Y como una vez escribió Alfredo Barragán, capitán de la expedición Atlantis, “Que el hombre sepa, que el hombre puede”.

Nicolás Bird Mosconi
Gerente de Administración & HC